Imagina que caminas con una mochila en la que vas recogiendo y guardando algunas experiencias importantes elegidas por ti. Los momentos positivos son muy ligeros, pero los negativos son muy muy pesados...
Cierra tus ojos y visualízate cargando tu mochila y caminando por la vida... ¿Qué tan ligera o tan pesada está? ¿Caminas cómodamente con ella? ¿Sientes ganas de correr y saltar, o más bien sientes tu mochila como una gran carga? ¿Cómo la sostienes: en el hombro, en la mano, o la sientes tan pesada que quizá la estés arrastrando? ¿Tienes tiempo de apreciar el paisaje?¿Cómo es: lindo, arbolado, desértico? ¿Puedes percibir la temperatura, el olor...? ¿Vas acompañado/a, o más bien vas solo/a?
Ahora te detienes y te sientas en el camino... Decides mirar en el interior de tu mochila lo que has guardado a lo largo de tu vida. Vas sacando poco a poco todo lo que has ido guardando... ¿Qué forma tienen? ¿Cuánto pesan? ¿Qué recuerdos o situaciones son realmente necesarios para continuar tu viaje?
Descubres que has venido cargando un gran peso de experiencias y recuerdos que ya no te son útiles aunque quizá lo fueron en su momento, así que decides dejarlos en el camino y conservar solamente los que son ligeros y todavía te sirven.
Después de vaciar tu mochila y quitarte ese peso innecesario sigue tu camino. Percibe cómo se siente tu cuerpo sin esa carga, cómo están tus hombros, tu cuello, tu espalda, tus piernas, tus pies...; observa el paisaje a tu alrededor, percibe su olor, escucha los sonidos que te rodean... y, conservando esa agradable sensación de bienestar, cuando tú quieras, abre tus ojos.
Cierra tus ojos y visualízate cargando tu mochila y caminando por la vida... ¿Qué tan ligera o tan pesada está? ¿Caminas cómodamente con ella? ¿Sientes ganas de correr y saltar, o más bien sientes tu mochila como una gran carga? ¿Cómo la sostienes: en el hombro, en la mano, o la sientes tan pesada que quizá la estés arrastrando? ¿Tienes tiempo de apreciar el paisaje?¿Cómo es: lindo, arbolado, desértico? ¿Puedes percibir la temperatura, el olor...? ¿Vas acompañado/a, o más bien vas solo/a?
Ahora te detienes y te sientas en el camino... Decides mirar en el interior de tu mochila lo que has guardado a lo largo de tu vida. Vas sacando poco a poco todo lo que has ido guardando... ¿Qué forma tienen? ¿Cuánto pesan? ¿Qué recuerdos o situaciones son realmente necesarios para continuar tu viaje?
Descubres que has venido cargando un gran peso de experiencias y recuerdos que ya no te son útiles aunque quizá lo fueron en su momento, así que decides dejarlos en el camino y conservar solamente los que son ligeros y todavía te sirven.
Después de vaciar tu mochila y quitarte ese peso innecesario sigue tu camino. Percibe cómo se siente tu cuerpo sin esa carga, cómo están tus hombros, tu cuello, tu espalda, tus piernas, tus pies...; observa el paisaje a tu alrededor, percibe su olor, escucha los sonidos que te rodean... y, conservando esa agradable sensación de bienestar, cuando tú quieras, abre tus ojos.
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