Unos días atrás comentábamos acá sobre la posibilidad de que la familia del terrorista Osama Bin Laden comprara a un equipo de la liga inglesa. Ahora, la justicia italiana acaba de descubrir que la temible mafia napolitana deseaba adquirir a uno de los equipos de más tradición en el Calcio, el Lazio, y que el presidente del conjunto estuvo a punto de vender.
La justicia italiana está convencida de que la familia Casalesi, una de las más poderosas de la mafia napolitana intentó adquirir la Lazio, a través de Giorgio Chinaglia, un ex jugador del conjunto en la década de los setenta y quien además fue presidente del club en los ochenta.
Chinaglia es un conocido futbolista que llegó incluso a jugar con Pelé y Beckenbauer en la extinta liga profesional de Estados Unidos.
Según informaron los investigadores, ya la mafia italiana había intentando con anterioridad adquirir a otros dos clubes, aunque se negaron a informar cuáles.
Recuerdo el escándalo que siempre se ha producido, sobretodo hace pocos años, sobre algunos dirigentes del fútbol colombiano y el hecho de que habían sido financiados por carteles de la droga. De hecho, los hermanos Orejuela fueron dueños del América de Cali y Pablo Escobar del Atlético Nacional. Incluso se llegó a mencionar que también el narcotráfico había alcanzado el fútbol mexicano.
¿Blanqueo de dinero? Esa es seguro la principal razón. Lo cierto es que las organizaciones deportivas deben seguir ajustando al máximo sus procesos de compra para evitar que un día aparezcan como frentes de algún tipo de entidad maligna como los carteles de la droga o un grupo terrorista.
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