Celebramos del Día de Acción de Gracias sumergiéndonos en el momento. Disfrutamos el pavo relleno, pasteles de pacana y terminamos el día con barriguitas llenas.
Es un día que disfrutamos el reunirnos con la familia y amistades compartiendo memorias y disfrutando de una buena comida. Muchos reflejan sus vidas, su país, su fe y sus familias.
La preparación de una comida de un día es a veces realmente una producción de una semana larga, que demuestra la importancia del día. El Día de Acción de Gracias nos ofrece un tiempo de estar agradecidos, dar gracias y expresar el perdón.
Cuando miramos hacia atrás sobre el año, o la década, reconocemos rápidamente la felicidad que tuvimos y los regalos bonitos que recibimos. Al compartir con esas personas que queremos, recordamos tiempos de alegría como nacimientos, bodas y otros ritos de paso; y por eso damos sinceramente gracias. Al igual, recordando situaciones difíciles que se transformaron en oportunidades positivas, nos alegramos de celebrar los regalos de nuestras vidas.
A menudo, necesitamos vivir lecciones duras para aprender y crecer. Sumergidos en un desafío, experimentamos una variedad de emociones como la ira, la frustración y la ansiedad. Entonces, cuando salimos triunfantemente de la lucha, nos olvidamos del dolor y solo queda la alegría del resultado. La alegría del perdón anda mano en mano con gratitud.
Aceptamos disculpas cuando ofrecidas, e interpretamos esto como perdón. Por esa interpretación, nunca podemos perdonar a alguien que ni pide disculpas. Como la mayoría de nosotros no sabemos realmente lo que es perdón, damos excusas para no perdonar, simplemente porque no sabemos lo que se parece en nuestro mundo. Creamos nuestro destino llevando resentimiento y enojo el resto de nuestras vidas. Cuando tenemos envidia, ira, o resentimiento, solo nos afectamos nosotros mismos. Nadie se beneficia de no perdonar.
En realidad es una lucha para el control. Así, si abandonas la idea de controlar todo alrededor de ti, incluyendo las personas en tu vida, todo se irá con ello. Hoy, da gracias por las lecciones difíciles que estás viviendo en el presente. Dale gracias a las personas que sientes te han agraviado en alguna manera. Pon lo que sucedió en el pasado y déjalo ahí donde pertenece. Y sobre todo, dale gracias a Dios por tu capacidad increíble de amar.
El español, 'lengua del ghetto', dice aspirante a senador
Padre al que le negaron la custodia de hijos hace estallar casa