Muchas veces dejamos de mirar, de observar a nuestra pareja... creemos conocerla tanto que ya no vemos, que perdemos la capacidad de sorpresa.Lo más triste es cuando dejamos de ver su cuerpo, de buscar sus reacciones, de admirar sus formas y emocionarnos con todo ello. Es entonces cuando tenemos que recuperar esa capacidad.
En toda relación hay un momento cuando las cosas se estacionan, cuando ya no hay más sorpresas, cuando el sexo deja de ser tan divertido, cuando la pasión se convierte en ternura.
Me sorprendió ver a una pareja discutir fuerte en un parque, me pareció que ese tipo de escenas ya no se veían, que la gente tiene una especie de código de comportamiento en público.
Si el trabajo es agotador y la vida se transforma en una rutina habrá que cambiar varias cosas, pero algo esencial es la forma en que pensamos en sexo y en que nos interesa nuestra propia sexualidad.
Para ser sincera, las mujeres somos algo extrañas... nos gusta coquetear y nos esforzamos en este punto cuando alguien nos interesa, pero cuando lo sentimos seguro dejamos de serlo y ya no somos tan femeninas, tan cuidadosas y selectivas en nuestro arreglo personal.
Los hombres se quejan de que las mujeres son tímidas en el inicio de una relación, de que no hablan de lo que les gusta y como les gusta, que son poco propensas a experimentar sexualmente.
Comienza la temporada de fiestas y reuniones con amigos y gente del trabajo, luego vienen los día de estar con la familia y sin darnos cuenta termina el año y, poco o casi nada, nos vimos con la persona que más queremos: nuestra pareja.
"El sexo con amor de los casados", diría Joaquín Sabina de manera irónica, refiriéndose a la pérdia de la pasión de las parejas estables.
Para caminar en pareja es esencial que ambos sepan, en plano individual, primero, qué quieren y en un segundo término, qué es lo que quieren y cómo de la otra persona, la que tienen al lado.
Reconocer cuál es la forma e intensidad, así como la zona en donde te gusta que te toquen, que te acaricien, es tal vez más importante incluso que identificar el famoso punto G.
Muchas parejas, no importa el tiempo que hayan estado juntos, le temen a hablar de las cosas que hicieron o no antes de conocerse.
No importa a qué se dediquen o cuándo pueden tomarse vacaciones juntos, siempre habrá cosas que pueden planear o con las que puedan sorprenderse para mantener el interés romántico y sexual.
Las mujeres tenemos muchas virtudes; somos organizadas, trabajadoras, sobreprotectoras, pero algo que gusta poco a los hombre es ser demasiado directas.
Sé que este blog es de sexo y como tal esperen que se les den consejos de cómo tener los más placenteros e increíbles orgamos, pero no todo es tan sencillo.
Son muchos y muy particulares las señales que una persona afectada por este mal transmite, aunque no se de cuanta y piense que todo es normal.