Tener que ver el Uruguay - Venezuela fue un acto interminable de crueldad para quienes esperan por el fútbol. En Mérida, donde se jugó este horrendo acuerdo de 90+ minutos en la tercera ronda de la eliminatoria del Grupo A de la Copa América, la gente abucheaba con un tedio casi parecido al que siente uno cuando tiene que sacarse el pasaporte y soportar la espera en alguno de nuestros países. Para quienes a millas de distancia lo vimos por televisión el sentimiento era el mismo. Así que de alguna manera estuvimos con ustedes ¡hermanos venezolanos! ¡ víctimas solidarias del aburrimiento!
· ¿Y tú qué crees? ¿Cómo se hace para evitar estos partidos TAN aburridos?
Siempre me ha caído muy bien Rosana Franco. Me parece que si no estuviera en el carnaval incordio ese llamado República Deportiva sería tres veces mejor, pero bueno, al pueblo hay que darle lo que pide y lo que pide la mayoría con su sintonía parece ser cosas así,
La noche comienza con la emoción de siempre: Cervecita en la mano derecha, bolsita de "chips" en la otra; el sistema de sonido "surround" a todo dar y el control remoto en la mano para poner Univisión y ver un partido más. Mi momento del día para auto torturarme e infligirme el daño sicológico que significa soportar 90 minutos de Fútbol acompañado por los volatineros que se encargan de narrar y comentar.
Veo el fútbol desde el punto de vista del aficionado promedio. No me creo para nada experto y en algunas discuciones entre los que saben más, prefiero siempre preguntar antes de diferir o establecer algún punto a ultranzas.