
Por Jaime Mejia.
Washington Mutual y Wachovia fueron los últimos movimientos de la crisis
financiera. Ante la desconfianza, WaMu había enfrentado un retiro masivo de depósitos por más de $16.000 millones y llegó a un punto en el que se estaba quedando sin dinero para seguir operando. Entonces el gobierno de Estados Unidos decidió intervenirlo y venderlo a J.P. Morgan Chase por una cifra que no se ha conocido pero que seguramente es un precio de crisis. Fue la quiebra bancaria más grande de la que se tenga noticia en EE.UU. En el caso de Wachovia, durante el fin de semana se intensificaron las presiones para que Wachovia encontrara un socio más fuerte. Citigroup Inc. y Wells Frago, entre otros, hicieron ofertas pero al final fue Citigroup Inc. el ganador: se quedará con las operaciones bancarias de Wachovia.
Lo interesante es que el mercado está operando. Bancos privados más sólidos deciden aprovechar la situación y comprar y con ello solo pierden los únicos que deben perder en esta crisis: los accionistas de los bancos en problemas. Y se está produciendo una reorganización del sector financiero estadounidense de grandes proporciones. Hoy por hoy, Bank of America, Citigroup Inc. y J.P. Morgan Chase controlan la banca de EE.UU. Pero el juego de adquisiciones apenas está empezando.