Apareció el primer escándalo de faldas (o de algo parecido) en la campaña presidencial.
El prestigioso diario The New York Times informó anoche en su edición de Internet y hoy en su edición de papel, de una supuesta relación romántica entre el Senador John McCain y una rubia de 40 años quien trabaja como "lobbyista" en Washington.
La nota del Times generó de inmediato una cascada de acusaciones y desmentidos entre los que destaca la afirmación de McCain mismo de que lo que dice el periodico no es cierto y que todo es una campaña para desacreditarlo.

McCain: no es cierto que anduvieron juntosEl Times no presenta pruebas de que la relación romántica existió, sino únicamente señala que hace varios años (durante la campaña presidencial del 2000) varios asesores de McCain creian que existía tal relación y que se corría el riesgo de que si lo sabía el gran público dinamitaría la campaña de McCain. Según el diario, uno de estos asesores del senador le pidio a la mujer que dejara de frecuentar a McCain. Igualmente, se le pidio al senador que se alejara de la "lobbysta".
En los círculos políticos de Estados Unidos un "lobbiysta" es alguien que mediante visitas de oficina, conversaciones de comida, viajes de placer y en otras instancias, trata de influenciar a los senadores, congresistas y demás gente de poder a que hagan tal o cual cosa a favor del cliente para el cual el "lobbyista" trabaja.
En el caso de McCain, el tono de la nota del Times sugiere que el senador, desde su posición como influyente legislador republicano, escribió cartas a favor de los clientes de la rubia, de nombre Vicki Iseman. Que además, McCain hizo varios viajes gratis en aviones de propiedad de uno de los clientes de Iseman.